Hay algo bastante injusto en la crianza: cuando finalmente entendiste qué estaba pasando, ya cambió.

Cuando preparaste la casa tapando enchufes y subiendo todo lo frágil, de golpe la ves subida a una silla tratando de agarrar el jarrón Ming de la abuela.

Cuando finalmente dominaste cómo ponerle un body sin sentir que estabas intentando vestir un pulpo, quiere elegir la ropa y vestirse sola.

Y del sueño mejor ni hablar... una noche caminando, otra resulta mejor a upa boca abajo, en la siesta parece imposible que se duerma si no cantás sin parar. Criar tiene bastante de eso. Más o menos le sacás la ficha a algo y, cuando sentís que ya entendiste por dónde venía la mano, cambia.

Desde la psicología evolutiva esto tiene bastante sentido. Crecer no es ir sumando habilidades prolijamente, una atrás de otra. Van apareciendo cosas nuevas, cambian otras, prueban, vuelven atrás, necesitan distinto.

Y nosotros, mientras tanto, intentando entender qué hacer con todo eso.

A veces encontramos algo que funciona y nos aferramos un poco.

Una rutina.

Una forma de dormir.

Una manera de calmar.

Una respuesta.

Y pensamos: ah, listo.

No, listo por ahora.

Porque lo que hace un mes servía bárbaro hoy capaz no sirve para nada. Y eso no necesariamente quiere decir que hicimos algo mal. Muchas veces quiere decir, simplemente, que crecieron.

Hay momentos en los que acompañar es abrazar. Y otros en los que es bancarse que no quieran que los toquemos. Hay momentos en los que necesitan que hagamos todo por ellos y, bastante de golpe, aparece el “yo solita” para vestirse, subir, bajar, servirse agua o hacer cualquier cosa que llevaría treinta segundos si la hiciéramos nosotros.

Pero claro, no se trata de que tarde treinta segundos. Se trata de que está probando quién es, qué puede hacer, hasta dónde llega.

Y ahí también nos toca cambiar a nosotros.

Mirar de nuevo.

Corrernos un poco.

Meter mano menos.

Mover el jarrón un poco más lejos...

Y volver a empezar.

Capaz criar no sea llegar a tenerla clara.

Capaz sea ir entendiéndolos mientras cambian.

Y aprender a cambiar con ellos también.

Esto de criar es bastante más loco de lo que me había imaginado ♥️!

By Daniela Pesoa
Lic. Psicologia
Emprendedora y cofundadora de
@tukimuebles
Mamá 💫